De palacio porfirista a Museo Nacional de la Revolución
En la cúspide de su poderío, el presidente Porfirio Díaz convocó a un concurso para seleccionar un proyecto arquitectónico con el fin de construir un nuevo Palacio Legislativo. Después de un controvertido y escandaloso proceso, resultó “triunfadora” una propuesta del ingeniero francés Emilio Benard que pretendía ser un enorme edificio de afrancesado estilo y cuyo eje se distinguiría por una cúpula de grandes dimensiones.
Como parte de los festejos del primer Centenario de la Independencia de México, la mañana del 23 de septiembre de 1910, el propio don Porfirio colocó en la explanada donde finalizaba la calle del Ejido, hoy Avenida de la República, la primera piedra del futuro edificio.
Paradójicamente, pocos meses después, el vendaval revolucionario de 1910-1911 barría con el gobierno de Porfirio Díaz y su ambicioso palacio fue abandonado cuando ya se había
levantado el gigantesco esqueleto de hierro. El nuevo y triunfante régimen revolucionario, una vez consolidado, consideró seriamente su demolición; sin embargo, surgió la idea de convertirlo en Monumento a la Revolución que finalmente prevaleció y se empezó a trabajar en 1933.
En 1936, el arquitecto mexicano Carlos Obregón Santacilia, autor del proyecto y quien dirigía las obras, presentó al entonces Secretario de Hacienda, ingeniero Marte R. Gómez, los planos de los sótanos del Monumento donde se podría ubicar el Museo Nacional de la Revolución que completaría el ambicioso conjunto arquitectónico que pretendía ser símbolo de la lucha del pueblo mexicano. El Monumento a la Revolución fue concluido en 1938, pero el proyecto del museo no fructificó, principalmente por falta de recursos.
A finales de 1985, como parte de la restauración de la Plaza de la República y de la recimentación del Monumento a la Revolución, el jefe del Departamento del Distrito Federal y el Secretario de Educación Pública decidieron aprovechar las galeras del Monumento para crear el museo imaginado 50 años antes.
El Museo Nacional de la Revolución fue inaugurado el 20 de noviembre de 1986. En sus siete salas presenta la exposición permanente Sesenta y tres años en la historia de México, 1857-1920, en la que se exhiben objetos de colección, fotografías, ambientaciones y documentos que nos explican la historia de México en su conformación como nación moderna, nacida de la Revolución Mexicana de 1910.
Desarrolla un discurso que da cuenta de la historia de México, desde los antecedentes que hicieron posible el estallamiento y triunfo de la Revolución Mexicana, hasta la consolidación definitiva del régimen revolucionario:
• Triunfo de los liberales. Esta sala parte de la promulgación de la Constitución de 1857, continúa con la Guerra de Reforma, el triunfo del partido liberal sobre los conservadores, la derrota del Imperio de Maximiliano y finaliza con la República Restaurada.
• El Porfiriato. Aquí se expone el surgimiento del régimen como resultado del triunfo del Plan de Tuxtepec; se explican los mecanismos que hicieron posible la longevidad de un gobierno que duró más de 30 años. Se enumeran las principales medidas políticas que hicieron posible un desarrollo económico acelerado, pero socialmente desigual e injusto y una vida política antidemocrática y represiva.
• Opositores y rebeldes. La dictadura porfirista generó en su seno el descontento y la oposición popular, cuyos primeros brotes y desarrollo se exponen en esta sala: el magonismo; las huelgas de Cananea y Río Blanco y las luchas contra la reelección de Porfirio Díaz son materias que aquí se desarrollan.
• Del Plan de San Luís a la Decena Trágica. El surgimiento de la oposición democrática encabezada por Francisco I. Madero, su triunfo en las urnas y el fraude electoral que sufrió y que convirtió la lucha cívica en lucha armada e insurreccional, así como su triunfo y el posterior Golpe de Estado contrarrevolucionario de febrero de 1913, que se inició con la Decena Trágica, son los temas que en esta sala se abordan.
• Lucha popular contra Huerta. En esta sala se expone la gesta popular de los combatientes contra la dictadura militar de Victoriano Huerta (1913-1914). Se describen los contingentes militares que hicieron posible la derrota de la dictadura (constitucionalistas, zapatistas, villistas) y los intentos de unificación de las fuerzas revolucionarias en la Convención de Aguascalientes.
• Lucha de facciones. El doloroso proceso de división interna de las fuerzas revolucionarias y el enfrentamiento que siguió al fracaso de la Convención de Aguascalientes; la confrontación de diversos proyectos revolucionarios y el triunfo final de los constitucionalistas que cristaliza con la promulgación de la Constitución de 1917 son la materia de exposición de esta sala.
• La Revolución se hizo gobierno. Las dificultades en la construcción del Estado posrevolucionario; la consolidación de los herederos de la revolución organizados en partidos políticos y una visión crítica sobre todo el proceso histórico contemporáneo, son el colofón que se ofrece en esta sala del Museo.




