


El Museo Nacional de la Revolución se localiza en los sótanos de lo que iba a ser el Palacio Legislativo del gobierno de Porfirio Díaz. Dicho proyecto fue creación del arquitecto francés Émile Bénard, quien en 1904 inició la construcción de una obra que pretendía ser la máxima expresión del progreso y la modernidad que pregonaba el gobierno porfirista.
El proyecto de Bénard consistía en la construcción de un palacio inspirado en el edificio del Reichstag en Berlín, reflejaba la más acabada tradición de la escuela de Bellas Artes de París, tanto en lo arquitectónico −que se podía apreciar en la precisión de los trazos y la excelente distribución de los espacios− como en lo decorativo, al contemplar el uso de materiales estéticos como el mármol y la inclusión de esculturas y pinturas que le darían carácter artístico. El Historiador de Arte Justino Fernández escribía: "De haberse realizado, hubiera constituido quizá el edificio gubernamental más grandioso de América”.
En 1910, como parte de las Fiestas del Centenario, consideradas como las más fastuosas que México ha celebrado en toda su historia, el presidente Porfirio Díaz, colocó la primera piedra del Palacio Legislativo cuya estructura de metal ya formaba parte del paisaje urbano de la ciudad.
Con el inicio de la Revolución y la renuncia obligada del presidente Díaz, el 24 de mayo de 1911, el proyecto del Palacio Legislativo se canceló y el enorme esqueleto metálico que se había logrado levantar quedó abandonado por muchos años.

En 1933, el Arquitecto Carlos Obregón Santacilia propuso rescatar la estructura metálica a través de la creación de un Monumento a la Revolución y un Museo a nivel subterráneo dedicado al movimiento revolucionario. El Monumento a la Revolución fue concluido en 1938, pero el proyecto del Museo no prosperó y cayó en el olvido por varias décadas.
A finales de 1985, como parte de la restauración de la Plaza de la República y de la recimentación del Monumento a la Revolución, las autoridades del Gobierno del Distrito Federal decidieron aprovechar las galeras del Monumento para crear el museo imaginado 50 años atrás; el cual se inauguró el 20 de noviembre de 1986 y desde entonces se ha dedicado a difundir todo lo relacionado con el movimiento armado de 1910 por medio de su exposición permanente y diferentes actividades.
En el marco de las conmemoraciones por el centenario del inicio de la Revolución Mexicana, el Gobierno del Distrito Federal se abocó a la remodelación del MNR en su totalidad. Dando origen a un museo moderno, con una museografía de vanguardia en donde sus tres áreas de exhibición Museo de Sitio, Exposición permanente y Sala de Exposiciones Temporales, permiten disfrutar de un recorrido entretenido y dinámico.