
Orquestas y Coros Juveniles de la Ciudad de México
El programa de Orquestas y Coros Juveniles de la Ciudad de México inició sus actividades en 1989. Partiendo del principio de “hacer de la orquesta la escuela, y no de la escuela la orquesta”; este programa ha brindado la oportunidad a numerosas generaciones la oportunidad de vivir la experiencia de la interpretación musical colectiva, además de inculcarles los aspectos fundamentales de orden y disciplina que ello implica.
En diez delegaciones de la Ciudad de México se ofrece de una forma completamente gratuita a los jóvenes entre ocho y dieciocho años de edad que así lo deseen el préstamo de un instrumento musical, después de un sencillo trámite que consiste en la firma de una carta responsiva por parte de su padre o tutor y la entrega de unos cuantos documentos. Es así como pueden llevarse a sus hogares para practicar cotidianamente un instrumento musical que en algunos casos alcanza un precio de adquisición difícil de solventar para la mayoría de los habitantes de la ciudad.
A partir de ahí, y siempre bajo la supervisión de maestros especializados, se anima a los jóvenes a participar en los ensayos de la Orquesta Sinfónica Juvenil, al principio, tocando solamente algunas notas de partituras especialmente facilitadas, y más adelante, tocando partituras cada vez más difíciles. Para esto el Centro Cultural Ollin Yoliztli cuenta con una biblioteca especializada con más de 500 títulos.
Es así como se ha ido desarrollando un novedoso sistema de enseñanza musical libre de las ataduras de los tradicionales planes de estudio, exámenes, y otras formalidades. Los alumnos de iniciación y los más avanzados conviven, interactúan y se retroalimentan de una forma natural muy semejante a lo que podríamos llamar “la escuela de la vida”. Al formar parte de un grupo musical se subraya la importancia de que los triunfos son colectivos, y que las victorias de unos no conllevan necesariamente las derrotas de otros.
Los beneficios extramusicales del trabajo en equipo son muchos, ya que se desarrollan aspectos fundamentales en la formación del individuo tales como la puntualidad, el orden, la disciplina, el respeto hacia la comunidad y la superación personal a través del esfuerzo cotidiano. Además, se potencia notablemente el desarrollo de la coordinación psicomotriz y la formación cultural de los alumnos.
Las familias de los integrantes de las orquestas también son beneficiadas por el programa al introducirse en ellas el interés por el ámbito de la música clásica, modificando así en muchos casos sus hábitos al escuchar la radio, seleccionar programas de televisión, asistir a conciertos o adquirir libros y discos.
Las Orquestas y Coros Juveniles de la Ciudad de México ofrecen regularmente conciertos en sus comunidades, ofreciéndoles así la posibilidad de asistir a este tipo de eventos sin tener que recorrer grandes distancias.
Los conocimientos adquiridos en las orquestas, se refuerzan en un Curso de Verano anual que se ofrece también gratuitamente en el Centro Cultural Ollin Yoliztli con diversas asignaturas impartidas por los mejores maestros de diversas especialidades, que incluyen teoría musical, coro, instrumento y práctica orquestal en tres diferentes niveles.
Existe también la posibilidad de llevar a un nivel más alto la experiencia interpretativa en la orquesta formada por los alumnos más avanzados de la ciudad: la Orquesta Filarmónica Juvenil de la Ciudad de México. Fundada en el año 2000 y dirigida colectivamente por los directores de las Orquestas Sinfónicas Juveniles de la Ciudad de México, esta orquesta tiene su sede en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli. Está integrada por los alumnos más destacados de las doce Orquestas Juveniles de la Ciudad de México. Ha generado sus propios espacios en eventos como su ya tradicional concierto navideño, la muestra del Centro Cultural Ollin Yoliztli en el Teatro de la Ciudad, o sus participaciones regulares en diversos foros comunitarios de la Ciudad de México. La Filarmónica Juvenil no solo ofrece sus servicios a la comunidad a través de sus conciertos, también colabora en la formación de nuevos directores de orquesta en los cursos que para ese fin se ofrecen regularmente en el Centro Cultural Ollin Yoliztli. El entusiasmo y la frescura de sus interpretaciones caracteriza sus presentaciones, que son recibidas invariablemente con gran entusiasmo por parte del público. En 2008 participó en el Festival Cultural Tepoztlán 2008, y realizó una gira por ocho ciudades capitales del centro de la República Mexicana.