Emocionada y orgullosa espera Chavela Vargas el homenaje que le prepara el Gobierno del Distrito Federal por sus 90 años de vida

Miércoles, 15 de Abril de 2009 18:22 Foto
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México, DF a 15 de abril de 2009

 Emocionada y orgullosa espera Chavela Vargas el homenaje que le prepara el Gobierno del Distrito Federal por sus 90 años de vida

·        Espera que asistan sus amigos y colegas, y con mayor expectación a Pedro Almodóvar, uno de los más entrañables personajes con quien compartió grandes momentos de su vida

·        Se dice orgullosa e interesada en recibir el reconocimiento como Ciudadano Distinguido de la Ciudad de México

·        Recuerda lo mejor que le dejó su carrera, el encuentro con el público, “esa presencia es el mejor regalo que me puede dar mi gente”, expresó Chavela Vargas

Aunque es modesta y se dice apenada del hecho, con gusto recibirá el homenaje que el Gobierno del Distrito Federal le otorga a la cantante de música ranchera Chavela Vargas, quien espera que asistan sus amigos y colegas, entre los que espera con mayor expectación a Pedro Almodóvar, uno de los más entrañables personajes con quien compartió grandes momentos de su vida.

“Es muy interesante para mi este homenaje, más aún saber que seré reconocida como Ciudadana Distinguida de esta ciudad que tanto amo, me siento muy orgullosa de recibirlo”, aseguró durante una entrevista en Tepoztlán, Morelos.

Con los lentes obscuros que le caracterizan, la Vargas recordó lo que más extraña de los escenarios: el público, aquel que la hizo grande y por quien siempre ve hacia delante, “esa presencia es el mejor regalo que me puede dar mi gente durante esta noche”, que —reconoció— podría ser su despedida de los escenarios.

Chavela Vargas aún no sabe si durante este reconocimiento que le brinda el Gobierno del Distrito Federal, a través de la Secretaría de Cultura y la Fundación Cultural de la Ciudad de México, podrá interpretar algún tema, pero rememora las realidades que vivía al interpretar las canciones de José Alfredo Jiménez, “podría ver todo a través de sus canciones: las cosas bellas que sólo se viven un día, así se me fue la vida”.

La dama del poncho rojo —con jeans, camisa y paliacate al cuello— asegura que su vida fue y sigue siendo muy bella, pues tiene todo lo que se puede tener y se siente segura de seguirlo teniendo, pues reconoce que vivió al máximo, no se quedó con ganas de nada, hizo todo y no le faltó nada por experimentar, “no me arrepiento y no le pido perdón a nadie”, afirma con el carácter enérgico que la caracteriza.

En estos días, cercanos a su 90 aniversario que se celebra el 17 de este mes, la Vargas reconoce que sus diálogos son para sí misma, desde que amanece hasta que anochece, y lo que más le llena de vida es vivir sus días frente al chalchihuitepetl, el cerro del tesoro ubicado a un costado del Cerro del Tepozteco, en Morelos, que se ubica justo frente al hotel donde concedió la entrevista. Para su cumpleaños, sólo espera un festejo sencillo con mucho tequila, nada más.

Isabel Vargas Lizardo, conocida como Chavela Vargas, adelanta que en el libro testimonial que organiza la Fundación Cultural de la Ciudad de México, contará las historias sobre su vida, entre las que recordó la de Macorina, y dos semanas inolvidables en la Habana, Cuba a partir de las que decidió cantar uno de los temas más famosos de su carrera.

También se adentró en el tema de la literatura y reconoció entre sus escritores favoritos y amigos, a Gabriel García Márquez, con quien le gusta mucho platicar; además de Pita Amor y Juan Rulfo, algunos de sus favoritos. Sin embargo, no quiso adentrarse a platicar sobre su faceta como compositora, pues reconoció que debe ser cuidadosa y humilde cuando de escribir se trata, pero reconoció que su mayor inspiración la encuentra en la naturaleza y en el amor “que todo lo enreda”.

Reconoció y se congratuló del papel que ha tomado la mujer en los últimos tiempos y de los derechos que han ganado, lo que le pareció sólo es retomar los derechos que siempre hemos tenido.

Aunque Chavela se confiesa enamorada de sí misma, de la música y de la vida, espera una muerte tranquila, a la que no tiene miedo y para la cual se siente preparada. Sin embargo, espera que cuando ésta llegue sea sin espectáculos ni escándalos, del hospital al crematorio y sin mayores ceremonias, pero sí desea que su epitafio signe “aquí yace quien en la vida fue quien fue”.

Se confesó gustosa de entregar lo único que tiene a la Ciudad de México, sus memorias y su historia, y en estos días, la canción Las ciudades, de José Alfredo Jiménez, es la que mejor retrata el momento que está viviendo, pero también dijo es la canción con la que le gustaría despedirse de la vida…

Te vi llegar y sentí la presencia de un ser desconocido/

te vi llegar y sentí lo que nunca jamás había sentido/

Te quise amar y tu amor no era fuego, no era lumbre/

las distancias apartan las ciudades/

las ciudades destruyen las costumbres…”

Cantó a capela, con la voz quebrada para luego rematar con una de las frases que le distinguen, “también de dolor se canta, cuando llorar no se puede…, yo ya no sé si lloro o canto más, pero depende siempre del estado de ánimo”.

Chavela Vargas adelantó que tiene un proyecto con el director de Todo sobre mi madre, la Mala Educación y Volver, con quien cantará tango con mariachi, del cual interpretó una estrofa de El Umbú, “un tango muy bello, muy antiguo y muy fino, por eso lo escogí, pues a mi me gusta cantar cosas que casi nadie interpreta, por exclusivas”.

Aún no sabe de que va a charlar con Carlos Monsiváis, pero sabe que será interesante y ya verá que anécdota le cuenta, pero finaliza diciendo que está muy orgullosa y emocionada de recibir el reconocimiento al que tanto se negó, pero que hoy acepta porque reconoce que la vida ya no le sobra y éste podría ser la despedida, tanto de los escenarios como de su público y amigos.

 

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Última actualización el Miércoles, 15 de Abril de 2009 18:41